lunes, 21 de julio de 2008

I feel so tongue-tied

Y no quiero decir ni una palabra acerca de nada de lo que pienso, lo que siento, lo que pasó, lo que no pasó y lo que va a pasar.
En el fondo, muy en el fondo y a pesar de mi cara larga y mis suspiros cada diez minutos, tengo risa.
Me río de ellos.

miércoles, 16 de julio de 2008

Say no more, mon amour

Can-sa-da. Mucho. Han pasado cosas de las que quisiera hablar, pero prefiero limitarme  a contar que compré un vestido azul hermosísimo en MNG, que por supuesto me lo estrené hoy, que las fotos quedaron divinas, que ayer me encontré con gente que no esperaba ver junta, que hoy recibí un mensaje extraño de alguien del pasado pisado que quiere hablar conmigo y que nunca pensé que me fuera a pasar lo que me pasó.
Alguna vez dije acá que el día que encontrara un hombre que no roncara lo amarraba a la pata de mi cama y no lo dejaba ir, pero nunca creí que mi issue con los ronquidos fuera tan pero tan fuerte como para salir corriendo de la comodidad de muchos kisses and cuddles a las 4:00 a.m. Say no more.

lunes, 14 de julio de 2008

And if you know where you stand, then you know where to land

Yo ni sé qué decir hoy. Bueno, sí sé pero no quiero. Es decir, no tengo ganas de darme golpes de pecho ni reflexionar sobre lo que pasó ni hacer ningún tipo de análisis acerca de la situación. Por cierto, ni siquiera hay situación. Pasó y ya. Estuvo más que bien, como siempre. Y no tengo ese sinsabor en la boca, esa sensación de que estuvo mal o yo qué sé, pero sí tengo ese sentimiento extraño que me grita por dentro que no se ha acabado. Que todo puede seguir así si él quiere y si yo quiero y si nada nos hace ponerle un punto final a las cosas.
Con cierto personaje fue igual. Después de que todo se había acabado nos 'reencontramos' y todo estuvo bien y cuando salió por la puerta sentí que ya, que era el fin, que había terminado. Ayer no. Ayer sentí que no era el punto final, y eso me altera un poco, pero tampoco tanto como para quedarme dándole vueltas al asunto.
Estoy contenta, tranquila, feliz, sonriente. Y como siempre Fiona lo dice mejor que nadie, si uno sabe en dónde está parado, entonces sabe en dónde tiene que aterrizar. Como tengo tan claro todo lo que pasa, no me preocupo.

miércoles, 9 de julio de 2008

En modo silencio porque están pasando cosas. Por mi cabeza, por mis piernas, por mi billetera, por mi teléfono y por mi vida.
Estoy feliz, tranquila, fácil, zen, pobre, sonriente y sincera.

lunes, 7 de julio de 2008

Silencio.

jueves, 3 de julio de 2008

Onion Soup

Siempre creí que cuando me tragaba mi blog se volvía extremadamente aburrido y sentimental, pero nunca creí que estando soltera mi cabeza pudiera alcanzar este estado de tranquilidad tan bonito y que, de paso, mis escritos pareciesen salidos de mis más pesadas e intensas temporadas de enamoramiento.
Me gustan muchas cosas de mi vida reciente. Me gusta él, para empezar. También me gusta ver cómo hacen la pizza, cuando el cielo no tiene nubes, hablar con él (el otro) así no sepa en dónde está ni si piensa en mí ni si se acuerda de mí ni nada, mirarme en el espejo y ver que la crema antiarrugas ha surtido efecto, levantarme a las 7:00 a.m. a hacer ejercicio, disfrutar un par de cervezas e irme a dormir, soñar con él (otro), mirar con morbo al niño de la esquina (¡es un niño!), comer mousse de chocolate, sentarme en la tina y dejar que el agua caiga y los espejos se empañen, estar calmada, no darme látigo, sonreír porque sí y sentir que todo en mi vida está bien y, yo lo sé, va a estar mucho mejor. También me gusta cortar champiñones porque son suavecitos, y cebollas porque limpian mis ojos. Si son moradas mejor.
Y la sopa de cebolla, nada que hacer (ajá...).

miércoles, 2 de julio de 2008

Back.

De vuelta en Bogotá después de cuatro días de absoluto descanso y mimos por parte de mi mamá.
Llegué descansada, tranquila, con cara de 'todo está bien' y preocupada por otro lado porque las cosas allá no parecen estar del todo bien. Pero bueno...
Acá todo igual. Yo igual. Todos igual. Me está gustando que todo esté tan bien y tan calmado, pero me da miedo que, como dice la canción, el silencio anuncie el ruido de la calma que antecede al huracán.
Pero como no ha llegado ningún huracán y en mi cielo personalizado no parece haber ninguna nube negra que lo anuncie, me tranquilizo y pienso que tal vez esta sea una de esas épocas de paz, amor y tranquilidad que uno tanto añora cuando las cosas se mueven mucho y que, por favor, la aproveche porque no se ve todos los días.
Creo que lo necesitaba.